lunes, 5 de agosto de 2019

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE LAS PROVINCIAS CENTRALES



El siglo XXI reclama nuevas soluciones para añejos problemas, para aquellos que se han quedado rezagados o cuyas propuestas ameritan renovados aportes ciudadanos. Tal es el caso de la educación superior en las áreas interioranas, porque ya es sabido cómo se produjo la transición de Extensiones a Centros Universitarios, formas institucionales que ya han cumplido su papel histórico.
En este momento medito sobre la conveniencia de crear la Universidad Autónoma de Las Provincias Centrales, un centro educativo del más alto nivel ubicado en Divisa, es decir, en el corazón de las provincias indicadas. La idea no es nueva y se remonta a los años cuarenta del siglo XX, cuando surge el Instituto Nacional de Agricultura y el Instituto de Artes Mecánicas en el sitio que es la confluencia y cruce de caminos para tan importante conglomerado humano. La idea siempre estuvo revoloteando en las administraciones de Augusto Samuel Boyd y Juan Demóstenes Arosemena. Incluso el doctor Octavio Méndez Pereira establece en Aguadulce -en el año 1949- los primeros Cursos de Actualización Pedagógica para docentes de las provincias centrales.
Han trascurrido setenta años (1949-2019) de aquel asomo de educación superior y ya es tiempo que la universidad en las provincias centrales asuma el desafío de su perfeccionamiento; y tal reto no puede ser otro que convertirse en universidad autónoma. E proyecto, reitero, es un imperativo de la modernidad, porque la Universidad de Panamá no debe continuar cargando el peso de la centralización, las labores académicas, administrativas, de extensión, investigación y demás deberes que le atribuye la ley orgánica.
Ya sé que una propuesta de tal jaez generará suspicacias y dudas, promoverá posturas conservadoras y actitudes de rechazo por parte de quienes pudieran verse amenazados en sus respectivas áreas de interés. Nada nuevo, sin duda, porque en todas las épocas los cambios vienen a remecer la comodidad a la que estamos acostumbrados.
Pienso que es el momento de superar talas posturas, porque el modelo de desarrollo interprovincial y universitario no puede continuar supeditado al estrecho límite administrativo de determinada provincia. Hay que soñar y empujar la universidad que sea luz de los campos, que integre antes que divida, y que garantice la educación de calidad para una época de globalización y competitividad.
Sí, la propuesta tiene que ser debatida, discutida por la sociedad civil y llevada a las instancias de poder para prohijar la ley que la haga posible. Si queremos ir superando la añeja antinomia, zona de tránsito – provincias interioranas, la Universidad Autónoma de Las Provincias Centrales está llamada a constituirse en pilar fundamental de la descentralización y fomento de las zonas ubicadas al oeste de la ciudad de Panamá.
…….mpr…
30/VII/2019

No hay comentarios.:

Publicar un comentario