jueves, 1 de julio de 2010

REVISTA SANTA LIBRADA

Durante el mes de julio de cada año la devoción a Santa Librada, la Virgen y Mártir Gallega nacida en Baiona y Patrona de Las Tablas, ocupa sitiales importantes en los medios de comunicación nacionales y, particularmente, en las manifestaciones populares en las que se expresa nuestra cultura religiosa e interiorana.
La capital provincial santeña es el epicentro de esos eventos y, el actual templo a Santa Liberata, erigido en el transcurso del Siglo XVIII, la sede de esa devoción que se remonta a la segunda mitad del Siglo XVII. Son muchas las expresiones de ese culto religioso que se materializan en las llamadas “mandas”, la más multitudinaria romería que registra la historia religiosa regional, las novenas a “La Moñona” y, desde principios del Siglo XX, una literatura escrita que recoge las leyendas, la historia religiosa y que permite a los feligreses acrecentar su fervor religioso.
Debo decir que en la organización de los fastos de Santa Librada participan muchas personas, desde prelados, comités creados con tal finalidad, hasta los pequeños comerciantes que ofrecen al público las imágenes fotográficas de la Doncella de Pontevedra. Sin embargo, y sin ánimo de demeritar tales aportes, sin los cuales la fiesta religiosa no tendría el esplender de que goza, quiero destacar en esta ocasión un ángulo pocas veces ponderado. Me refiero a la tesonera labor de la Licenciada Aída Díaz Domínguez como promotora de publicaciones en las que se recogen las reflexiones de diversos escritores que han hecho de Santa Librada el objeto de sus meditaciones.
Hace algunos años me correspondió presentar un libro que iniciaba ese empeño editorial. En aquella ocasión (1996) salió a la luz pública un aporte que ella tituló SANTA LIBERATA DE LAS TABLAS; un manojo de escritos que en cien páginas presenta una radiografía del culto español y tableño. Ahora, trece años después, teniendo como escenario propiciatorio el templo tableño, aparece la REVISTA SANTA LIBRADA (Maravilla Tableña). Se trata de una publicación a colores, que tiene como soporte un papel de buena calidad y con una extensión de aproximadamente cuarenta páginas. La portada luce una trilogía de imágenes en la que aparece en la parte superior la Virgen María, rostro que tiene a su izquierda, y en un plano inferior, a nuestro Señor Jesucristo; al mismo tiempo que en el lado derecho Santa Librada luce su esplendente rostro. Este triángulo fotográfico tiene como soporte y base un abigarrado conjunto de feligreses.
Pienso que la portada es certera, no sólo en lo que se mira, sino en lo que sugiere; un pueblo católico que responde al culto de su Patrona, pero sin olvidar que ésta es un ejemplo de devoción al Altísimo, así como a su Madre Amantísima. Pues bien, con este pórtico se abre al lector una amplia gama de lecturas que vienen ilustradas con abundantes fotografías. Yo diría que la revista es una mezcla balanceada de relatos del ayer y del presente que se ven sazonados con invitaciones a una vida proba y de rescate de valores morales.
La revista se inicia con un oportuno comentario de Monseñor Eladio González, cura párroco de esta comunidad. A partir de allí la perspectiva histórica nos lleva a conocer algunos personajes como el presbítero José Antonio de Agreda, quien hacia el año 1925 realiza algunos aportes al conocimiento de la Patrona Tableña y de la localidad que le brinda cobijo. Aquí tampoco pueden faltar las reflexiones del Profesor Claudio Vásquez Vásquez, historiador tableño cuyo nombre luce un centro educativo provincial, así como la copia de la Gaceta Oficial en la que aparece la ley que declara el templo de Santa Librada como Monumento Histórico Nacional. También apreciamos un escrito de Juanita Espino Díaz, recordada tableña que no sólo fue cultora de manifestaciones folklóricas, sino devota creyente y auspiciadora de la historia tableña. Encontrará el lector los nombres de santeños que en los tiempos actuales le son más familiares, como en los casos de Luciano Leonardo Cedeño, Horacio Prado, Margarita Moreno Cano, José Orestes Moreno Cano, Carlos Afú Decerega, Pedro Barrios, Abigail “Lolita” López, el periodista Alcibíades Cortez, Dayra Miller de Arrue y la propia Aída Díaz Domínguez, entre otros.
Un acierto de la publicación ha sido el presentar un panorama completo de las actividades que están ligadas a la celebración religiosa tableña. Tales los casos de las novenas, la procesión, la liturgia, serenatas, peregrinaciones, biografías de personajes, abanderados, cabalgatas, concursos de décimas, arreglos de la Patrona y testimonios de favores concedidos por Santa Librada.
De lo planteado se colige que LA REVISTA SANTA LIBRADA (Maravilla Tableña) representa un reto para el lector. Un desafío a quien desee ilustrarse sobre el papel que ha desempeñado la Patrona Tableña en la conformación de nuestra cultura regional y su proyección en el plano nacional e incluso más allá de nuestra fronteras patrias.
También considero que para nuestra tierra la revista representa un nuevo signo de los tiempos, para una región que desde mediados del Siglo XX asume con mayor ímpetu la reflexión sobre sí misma. Una zona geográfica que necesita la revalorización de sus rasgos fundamentales, de aquellas cosas que nos legaron nuestros antepasados y que a veces quedan sepultados por el abuso de las fiestas, del holgorio y de un mercantilismo desbocado que antepone la rentabilidad económica a los altos valores del espíritu.
Créanme que yo no estaría colocado aquí, hablando en este Templo Tableño, perturbando su sacro recinto, si no estuviera convencido de lo saludable que resulta todo ello para nuestra cultura. Estoy seguro que a la Licenciada Aída María Díaz Domínguez, como al resto de los que hicieron posible la revista, no los anima ningún fin crematístico. Es decir, de hacer negocio con una publicación como la que comento. Muy por el contrario, ellos aspiran a que nuestro pueblo pueda sentir el goce de reconocerse en las fotos y escritos que dan cuerpo a la edición comentada.
Pienso que en el fondo la revista encarna un noble sentimiento, esa congoja tan santeña que todos llevamos por lo nuestro y que se define como el santeñismo. Y ya que Santa Librada es una expresión del santeñismo, recomiendo la lectura de la REVISTA SANTA LIBRADA (Maravilla Santeña) y sugiero que disfruten los artículos que en ella quedan plasmados.
…mpr…
Las Tablas, 17 de julio de 2009

1 comentario:

  1. me gusto el analisis sociologico sobre la base sociocultural y psicilogica sobre la que descansa una de las formas mas tipicas de comportamiento del hombre y la mujer de esta region.
    Me gustaria conocer a fondo los estilos arquitectonicos que imperan en las construcciones religiosas posteriores al estilo colonial, por ejemplo la iglesia de Monagrillo( la vieja).

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