miércoles, 30 de abril de 2014

GAMONALISMO POLÍTICO EN LA REGIÓN DE AZUERO


Caricatura de Melitón Castro (1908-1994)
  
En la región de Azuero la  cuestión político partidista continúa siendo una temática pendiente de dilucidar, quizás porque los estereotipos presentan a la zona como una circunscripción dominada por la tradición, el folclore y en donde pareciera que nunca ha existido lucha por el poder. Esta visión ingenua concibe a las provincias de Herrera y Los Santos como un área  idílica y bucólica en donde las ideologías modernas no han madurado y apenas se ha roto el velo del accionar político partidista.
Al contrario de lo que se piensa, esta sección istmeña tiene una historia política que es causa y consecuencia de la evolución que ha experimentado en los últimos quinientos años de vida colonial y republicana. Por ello, consciente de la necesidad de desentrañar  ese mundo de lucha por el poder, se incursiona en la temática con la finalidad de exhumar parte de ese legado histórico cuyas secuelas se perciben en la época contemporánea.
El análisis enfatiza en los personajes de la zona, más que en el estudio de los partidos políticos propiamente dichos. Esto obedece a que la investigación pretende resaltar el protagonismo de los mismos en la estructuración de la cultura política regional. También se justifica debido a que en la región azuereña los nexos familiares muchas veces han primado sobre las posturas  ideológicas forjando una especie de endogamia política.
La esperanza del autor radica en que la investigación pueda constituirse en una herramienta que le permita al lector  sacar sus propias conclusiones sobre el proceso democrático azuereño  a lo largo de más de un siglo de representatividad parlamentaria.

a. Asomo de ideologías y crispamiento de tensiones sociales

Durante el Siglo XIX eclosionan en la Península de Azuero las primeras manifestaciones de los partidos políticos, aunque  fue durante la Colonia cuando se forjaron las estructuras socioeconómicas que le sirvieron de sustento y que determinaron su evolución contemporánea.
Como en el resto del Istmo, la lucha política e ideológica  moderna  aparece desde la primera mitad del decimonono.[1] Este conflicto se expresa como tensión social que asume el ropaje de conflictos entre conservadores y liberales; porque -no lo olvidemos-,  el mismo proceso de separación de Panamá de España está teñido de tales visiones, algunas veces contrapuestas y en ocasiones impregnadas de  influjos recíprocos.
En el caso que nos ocupa la pugna política es uno de los sustratos que ya está presente durante el 10 de noviembre de 1821, en el famoso Grito de La Villa de Los Santos.[2] Tanto, que tres décadas después del  mismo, la disputa hace su aparición en las sublevaciones campesinas de los años cincuenta de esa centuria; época cuando el descontento campesino encuentra su cauce en el liderazgo del caudillo Pedro Goitía Meléndez, adalid y padre del liberalismo santeño.[3]
Tal y como lo hemos planteado en otros escritos, Goitía Meléndez lidera la lucha campesina que protesta por el alto costo de los impuestos, en un proceso histórico que ha sido etiquetado como un conflicto entre las familias Guardia vs Goitía, cuando en realidad es la expresión de modelos contrapuestos de sociedad.  En efecto, el acontecimiento expresa la propuesta conservadora de los Guardia en asociación con los Fábrega de Veraguas; alianza que entra en conflicto con las ideales liberales de los Goitía, personaje histórico que arrastra tras él a la masa de campesinos minifundistas azuerenses, cuya estructura agraria -digámoslo de paso-, difiere substancialmente del latifundismo veragüense.
En ese contexto es cuando aparecen registrados algunos personajes que nos permiten precisar los apellidos de representantes políticos  del área, los que, al parecer,  asumen la vocería del resto de la población peninsular. Ese fenómeno acaece a mediados del Siglo XIX, aunque desde los años cuarenta tales políticos participan en la instauración de los múltiples procesos constitucionalistas que vive Panamá como integrante de Colombia. Incluso veinte años antes, en el acta del 10 de noviembre de 1821, la estructura del poder regional queda plasmada y en ella se escamotea el papel del pueblo llano, campesino y analfabeta, cuyo protagonismo asumen los próceres santeños.[4]

b. ¿Quién manda durante el Siglo XIX?

Sabemos que el poder decimonónico es heredero de los esquemas coloniales de dominación, estructuras que se sustentan en la posesión de tierra, vacas, sacristías y, en general, del engranaje burocrático. El grupo dominante ejerce su poder desde los centros urbanos de Parita, La Villa, Pesé y Las Tablas, poblaciones que tienen algún grado de protagonismo en la lucha por  el poder, ya que son depositarias de grupos con vínculos sociales (endógenos y exógenos), posesión de bienes materiales y algún grado de instrucción educativa. Sin embargo, ellos no encarnan una agrupación con alto grado de diferenciación social, en el sentido moderno de clase, ni lucen símbolos de estatus destacados; a no ser por las residencias en torno a la plaza, casi siempre solariegas casas de quincha  que lucen portales embalaustrados, variadas puertas de acceso e incluso la posesión de bancas familiares en los templos.
La estructura política a las que nos referimos se fortalece mediante alianzas matrimoniales que preservan los bienes materiales (fincas, cabezas de ganado, residencias, etc.) y garantizan la hegemonía sobre la sabana antropógena azuerense.  
En la época de unión a Colombia la cuestión política pone sobre el tapete el rejuego entre conservadurismo y liberalismo que aparece reflejado en la elaboración de varias constituciones nacionales. Si extraemos las figuras regionales ligadas a las constituyentes encontramos los representantes políticos que damos a conocer en el Cuadro # 1.
Como podrá observarse en el referido documento, en la península azuereña la familia Goitía desempeñó un importante rol político desde los años cuarenta hasta finales de los años setenta de esa centuria. Primero con José María Goitía y luego, con su hijo, Pedro Goitía Meléndez, ambos de  ideas y acciones liberales.[5] Recordemos que el primero es responsable de la introducción de la imprenta en el Istmo y formó parte de los grupos que promueven la separación de Panamá de España.
En cambio, el segundo, impactó la región y el país con el liderazgo que ejerció al promover el levantamiento campesino azuerense de mediados del  Siglo XIX, ya indicado. Nótese la relevancia de Pedro Goitía Meléndez quien llegó a ejercer la presidencia, hacia el año 1863,  del Estado Soberano de Panamá; lo que sugiere que las ideas liberales, encarnadas en él, se abrían paso sobre las añejas visiones conservadoras que habían sido heredades del período colonial.
Los Goitía no fueron los únicos, porque también encontramos otras familias que parecen desempeñar un rol protagónico desde el decimonono. Tales los casos de los Brandao, Villalaz, Robles e incluso los Del Castillo, grupo familiar cuya prosapia se remonta al Siglo XVIII y que para tales calendas parece llegar a su declive sociopolítico.[6]
El Siglo XX será testigo de la avidez política de tales núcleos familiares (así como del desgaste de algunos de ellos) cuya influencia se extiende hasta los años sesenta de la vigésima centuria.
CUADRO # 1
Representantes regionales en las diversas constituyentes del Siglo XIX
CONSTITUCIÓN
REPRESENTANTES
8 de junio de 1841
Constituyente de la Primera República, basada en los artículos 15 y 15 del acta Popular del 18 de Noviembre 1840
Diputados del Cantón de Parita:
* Antonio Amador
* José García De Paredes  (Vicepresidente de la convención)
Diputados del Cantón de Los Santos:
* José María Goytía
* Francisco Asprilla
22 de diciembre de 1853
Constitución Provincial o Interdistritorial de Panamá. Basado en el artículo 8 de la Constitución Política de Nueva Granada

Diputados del Cantón de Los Santos:
* Antonio Amador
* José María Goytía
* Francisco Asprilla
20 de octubre de 1854
Constitución Municipal de la Provincia de Azuero
Gobernación de la Provincia de Azuero
* Pedro Goitía (Vicegobernador a.i.)
* Ildefonso Monteza (Secretario)
18 de septiembre de 1855.
Constitución Política del Estado de Panamá Federado a La República de Colombia

* En el mismo año de la Constitución se suprimió la Provincia de Azuero, cuyo territorio pasó a formar parte de las provincias de Panamá y Chiriquí.
4 de agosto de 1855.
Constitución Política del Estado Soberado de Panamá. Asamblea Constituyente

Diputados del Departamento de Los Santos:
* José María Rodríguez
* Pedro Goitía Meléndez
* Marcelino Villalaz

6 de julio de 1863
Constitución Política para el Estado Soberano de Panamá

Diputados del Departamento de Los Santos:
* José E. Brandao
* Jacinto Del Castillo
* Manuel Iturralde
* Pedro Goitía (Diputado por Veraguas y presidente del Estado)
4 de agosto de 1865
Constitución Política para el Estado Soberano de Panamá

Diputados  del Departamento de Los Santos:
* Pedro Goitía Meléndez
* Sebastián Peralta
* Rafael Reyes
* Marcelino Villalaz
22 de diciembre de 1868.
Constitución Política del Estado Soberano de Panamá. Asamblea Constituyente.
Diputados  del  Departamento de Los Santos:
* Simón de León.
* Rafael Reyes.
* José María Reyes.
* Francisco Robles Goitía
* Antonio Saucedo.
30 de diciembre de 1870. Constitución Política del Estado Soberano de Panamá.
Asamblea Constituyente

Diputados  del Departamento de Los Santos:
Julián Sosa
José E. Brandao
 Simón de León.
13 de noviembre de 1873.
Constitución Política del Estado Soberano de Panamá. Asamblea Constituyente.

Diputados del Departamento de Los Santos:
 Constantino Arosemena.
Manuel A. Casis.
José María Rodríguez.
Manuel M. Saes. (sic)
1875 (6 de diciembre).
Constitución Política del Estado Soberano de Panamá.

Diputados por el Departamento de Los Santos
* Pedro Goitía Meléndez.
* Francisco Robles G.
* Manuel Iturralde
Fuente: Constituciones de 1841, 1853, 1955 (2), 1863, 1865, 1868, 1870, 1873, 1875

c. El Siglo XX y los gamonales de la zona, 1903-1968

La separación de Panamá de Colombia no representó un cambio radical en el esquema político que Goitía Meléndez había retado durante el Siglo XIX. La cultura política siguió caracterizándose por la existencia de liderazgos familiares, cuasi inexistencia de ideología rectoras, rol pasivo de los “votantes” (una masa campesina abrumadoramente carente de instrucción elemental), así como la existencia de otros gamonales de aldea que se aliaban con los hombres “ilustrados” de los centros “urbanos” de la Villa de Los Santos, Parita, Las Tablas y Pesé, poblaciones en donde residía el poder político regional.[7] Es decir, el llamado gamonalismo o caciquismo provincial.
Debemos tomar en consideración que el período que se extiende de 1903 a 1968 estuvo monopolizado por los diputados provinciales. Como se deduce del Cuadro # 2 el control del poder continuó en manos de pocas familias, las que manejaban a su antojo el espectro político comarcal. Algunos descendientes de los políticos decimonónicos lograron mantener su hegemonía. Tales los casos de los Villalaz y Brandao.
Este período está marcado por el papel hegemónico del Dr. Belisario Porras Barahona, quien desde su protagonismo, como habitante de la zona y como presidente, logra estructurar alianzas con los principales representantes del liberalismo azuereño. El liberalismo porrista va a marcar, primero con su presencia física y luego con su legado, los primeros setenta años del Siglo XX. Ya que de una u otra manera los representantes a las curules parlamentarias se cobijarán bajo el solio político y/o la sombra del Caudillo Tableño.
Durante la vigésima centuria nuevas familias se añaden y promueven la  disputa por el poder, aunque dentro del marco político y la estructura de dominación que hemos descrito. Me refiero a los casos de los Crespo, Varela, López, Díaz, Escalona y González-Ruiz quienes entran al escenario como representantes de una incipiente clase media cuyos méritos radican en la formación académica que poseen, sumados a los nexos que han establecido al estudiar en la Ciudad de Panamá y en el extranjero. Ellos son los herederos de una cultura política que se distingue por la compra de votos, robo de urnas, desarrollo del compadrazgo y, en general, por un perfil político que responde al  gamonalismo político o caciquismo interiorano.[8]
Un ejemplo típico de lo que indicamos corresponde a la familia Varela. Resulta evidente que los primeros representantes de este apellido sustentan su caudal electoral en el desarrollo de una industria cañera que les permite ejercer influencia sobre sus trabajadores, así como sobre las familias que abastecen de materia prima a su industria de licores. El primer Varela aparece como diputado en 1936 (José Manuel Varela) y desde entonces han marcado, directa e indirectamente, el acontecer político regional.
El caso santeño tiene su expresión cimera en el dominio del panorama electoral por parte de la familia López y León, inicialmente con don Jacinto López y León, así como por los herederos de esta estirpe política. Tal es el caso de Edwin López quien ocupa una curul en 1964.
No es esa la situación  de la tableñisima  familia de los González Ruiz,  cuyo liderazgo nace del brillo de sus laureles profesionales y académicos en una región que para la época apenas se abre al mercado interno y al influjo de la instrucción pública.[9]
Cuadro # 2
Representantes Políticos Regionales Durante el Siglo XX. Años 1904-1968
AÑO
DIPUTADOS
AÑO
DIPUTADOS
13 de febrero de 1904.
Constitución Política

Convencionales por la Provincia de Los Santos
Aristides Arjona
Antonio Burgos
I. Quinzada
J. Vásquez G.
1948
Herrera
Pablo Barés
Israel Barrera
Plinio Varela
Los Santos
Demetrio A. Decerega
Bernardino González Ruiz
Luis Quintero Celerín
1914
Leopoldo Arosemena
Julio Arjona Quintero Q.
Joaquín Pablo Franco González
Joaquín Barahona
Juan B. Sosa, luego reemplazado por el suplente Píndaro Brandao


1932
Provincia de Herrera
Octavio A. Vallarino
José Daniel Crespo
Provincia de Los Santos
Carlos A. López
Demetrio A. Porras Juárez
1952
Herrera
José Daniel Crespo
Eligio Crespo V.
Plinio Varela
Ubaldino Ortega
Los Santos
Heraclio Barletta Bustamante
Arcenio Pérez
Bernardino González Ruiz
Elías Márquez
Demetrio Decerega

1936
Herrera
José Manuel Varela
Carmen Salerno S.
Los Santos
Sergio González Ruiz
Jacinto López y León
José Encarnación Brandao
1956
Herrera
Sergio Crespo Jr.
Pablo Barés
Eligio Crespo V.
Los Santos
Salvador Ducasa
José Nieves Angulo
Coralia Correa de Burgos
Jacinto López y León
1940
Herrera
Octavio A. Vallarino
José M. Varela
Los Santos
Píndaro Brandao
José Encarnación Brandao
Fabián Velarde
1960
Herrera
Rogelio A. Corro
Plinio Varela
Pablo Barés
Los Santos
Coralia Correa de Burgos
Eligio Crespo V.
Demetrio Decerega
Jacinto López y León
Nicanor M. Villalaz
1945








Herrera
Agustín Ferreri
Manuel Varela Jr.
Pacífico Ríos F.
Los Santos
Elías Cano Chanis
Cecilio Castillero
Harmodio Arosemena Forte





1964
Herrera
Moisés Cohen Cattán
René Crespo
Arnulfo Escalona Ríos
Los Santos
Ovidio Díaz Vásquez
Edwin López C.
Nicanor M. Villalaz


1968
Golpe de Estado. Los militares disuelven la Asamblea de Diputados.
Fuente: Cuadro basado en el ensayo de Jilma Noriega de Jurado (VERDAD Y MISERIA DE NUESTROS PARTIDOS POLÍTICOS. Panamá: Talleres de Editora Renovación S.A., 1978, 24 págs.), al que el autor ha añadido otras informaciones no contempladas en el mismo.

Los años sesenta son vitales para comprender el relevo político regional; transformación que no será  ideológica, sino familiar. Tal vez lo más significativo sea el papel de Ovidio Díaz Vásquez, en la Provincia de Los Santos y del herrerano Arnulfo Escalona Ríos, personajes que en los años sesenta y setenta monopolizan la vida política de la zona y que tampoco -hay que ser claros- osan retar las estructuras existentes.[10]
En este punto llama la atención que durante el Siglo XX la clase política azuerense no logró asumir un desafío que supere el de Pedro Goitía Meléndez, personaje de la centuria precedente. Lo más relevante fue la aparición de grupos de presión como la Federación de Sociedades Santeñas, agrupación que a finales de los años cuarenta y la década del cincuenta representó una incipiente semilla de rebeldía política, pero que sucumbió ante los guiños de los partidos tradicionales que terminan incorporando a la mayoría de sus miembros. El caso del diputado Ovidio Díaz Vásquez, ya citado, es un claro ejemplo de esta transición.
A diferencia de lo planteado, un ejemplo luminoso de responsabilidad y conciencia social,  lo encarna el santeño  Dr. Francisco Samaniego, quien fallece prematuramente y deja una estela de compromiso social aún no superado.[11]

d. Los Representantes de Corregimientos y el retorno de los diputados

La corruptela político-partidista hizo crisis a finales de los años sesenta del Siglo XX, acaso porque la cultura política había llegado a la cima de la degradación. Los hechos consumados fueron el caldo de cultivo que sirvió de excusa para la intervención militar; régimen dictatorial que suspendió los partidos políticos y creó la Asamblea de Representantes, pretextando que el corregimiento sería la célula del poder político y que, en consecuencia, dicha práctica garantizaría la democracia popular.[12]
La nueva organización política de los Representantes de Corregimientos representó el ascenso de algunos sectores populares (505 voceros), lo que se constituyeron en la base de sustentación política de los militares, quienes mediante tal sistema pretendieron legitimar el régimen sustentado en las armas.
La  verdad incómoda del período torrijista consiste en reconocer que el famoso H.R. nunca tuvo acceso al poder real, ya que éste se ejercía desde la comandancia de la Guardia Nacional. En lo que el representante demostró algún grado de eficiencia fue en detectar los problemas comunales, al mismo tiempo que permitía -a la añeja clase política tradicional-, el control político desde la base organizativa de los municipios, el corregimiento.
Del período podemos afirmar que todo cambió para continuar igual, porque la Asamblea de Representantes nunca logró superar las lacras de la cultura política reinante; al contrario, fue un ensayo que institucionalizó en la base administrativa del Estado, el corregimiento, las prácticas electorales de décadas precedentes.
El “proceso revolucionario” creó, además del sistema político indicado, el Consejo Nacional de Legislación, instancia que estableció los llamados “legisladores”, personajes que vinieron a formar parte de una cámara política que emula la antigua Asamblea de Diputados. Algunos de los miembros que lo integran provienen de los políticos de antaño (Arnulfo Escalona Ríos y César Pereira Burgos) o de nueva data (Aristides Ananías Amaya Cedeño, Darío González Parrilla y Gustavo Nelson Collado, por ejemplo).

e. El retorno al sistema democrático

El retorno a la democracia política, al estilo de los años sesenta del Siglo XX, ya se avizoraba desde la firma del Tratado Torrijos-Carter, fecha a partir de la cual se regresa a los partidos políticos tradicionales, luego del llamado “veranillo democrático”. Por ese motivo, después de la reforma constitucional de 1983, se establece la Asamblea de Legisladores, cuyos representantes políticos fueron denominados “legisladores”. Esta apelativo se mantuvo hasta el año 2004, cuando desapareció para volver a llamarse “diputado”.  Qué duda cabe que se trata de un cambio semántico que no ha implicado, desde entonces, un viraje en la forma de hacer política en las provincias de Herrera y Los Santos.
En el cuadro # 3 aparecen los personajes que forman parte del espectro político que se extiende hasta la época actual.

CUADRO # 3
Legisladores y diputados luego de la invasión de 1989
1989-94
Legisladores
Los Santos


Herrera
7.1 Miguel Cárdenas
7.2 Alberto Cigarruista Cortez
7.3 Sebastián Escobar Castro        
6.1 Arnulfo Escalona Ríos
6.2 Héctor Rolando Crespo
6.3 Rogelio Alba
1994-1999
Legisladores


Los Santos


Herrera
7.1 Carlos Agustín Afú Decerega
7.1 Alberto Ciguarruista Cortez
7.3 Juan Delgado
6.1 Alberto Magno Castillero Moreno
6.2 José Luís Varela Rodríguez
6.3 Ramón Saavedra González
1999-2004
Legisladores
Los Santos


Herrera
7.1 Carlos Agustín Afú Decerega
7.2 Alberto Cigarruista Cortez
7.3 Jorge Castro
6.1 Alberto Magno Castillero Moreno
6.2 José Luís Varela Rodríguez
6.3 Mateo Castillero
2004-2009
diputados

Los Santos


Herrera
7.1 Carlos Agustín Afú Decerega
7.2 Olivares Frías
7.3 Marcelino Antonio Mudarra V.
6-1 Pacífico M. Escalona Ávila
6-2 José Luis Varela Rodríguez
6-3 Antonino Rodríguez Gutiérrez
2009-2014
Diputados
Los Santos

Herrera
7.1 Carlos Agustín Afú Decerega
7.2 Francisco Eloy Vega
6.1 Manuel Cohen Salerno
6.2 José Luis Varela Rodríguez
6.3 Juan Miguel Ríos González

Si observamos el aludido cuadro, el período posterior a la invasión norteamericana  también confirma la presencia de representantes de la familia Varela, la que para tales calendas supera los tres cuartos de siglo en el poder, es decir, 78 años desde que en 1936 ocupara un escaño don José Manuel Varela, período que se extiende hasta 2014 con José Luís Varela Rodríguez. Encontramos, igualmente, otro miembro de los Escalona en el caso de Pacífico M. Escalona Ávila, hijo del Dr. Armulfo Escalona Ríos.
La Provincia de Los Santos, por su parte, ve aparecer la figura de Carlos “Tito” Afú Decerega, un personaje que posee dos décadas como diputado, así como la del  Lic. Alberto Cigarruista Cortez, otro “Tito” con quince años(15) como legislador, quien renuncia a ese cargo durante el último período para ejercer como Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Si sumamos los diez (10) años como magistrado a su experiencia como diputado, ello significa que la política regional le ha resultado muy rentable con veinticinco años (25) en los engranajes gubernamentales.

CUADRO # 4
FAMILIAS AZUERENSES EN LA POLÍTICA

FAMILIAS

NOMBRE

AÑOS


OBSERVACIÓN
Arjona
Aristides Arjona
Julio Arjona Quintero
1904
1914
La familia Arjona perdió hegemonía política al inicio del Siglo XX.
Barletta y Bustamante
Heraclio Barletta B.
1952

La familia tuvo incidencia en Los Santos y Panamá. Años 1940, 1945, 1948, 1956 y 1960
Brandao
José E. Brandao
José E. Brandao
Píndaro Brandao
Píndaro Brandao
José E. Brandao
1863
1870
1914
1940
1940

Los Brandao han perdido influencia política desde mediados del Siglo XX.
Burgos
Antonio Burgos
Coralia C. de Burgos
Coralia C. de Burgos
1904
1956
1960
Tuvo algún grado de poder hasta mediados del Siglo XX.
Castillero
Cecilio Castillero
Alejandro M. Castillero
Alejandro M. Castillero
Mateo Castillero
1945
1994
1999
1999

Familia con influencia en Ocú y Chitré
Crespo
José Daniel Crespo
José Daniel Crespo
Eligio Crespo
Sergio Crespo
Eligio Crespo V.
Eligio Crespo V.
René Crespo
Héctor Rolando Crespo
1932
1952
1952
1956
1956
1960
1964
1989


Los Crespo incidieron políticamente en Pesé y Chitré
Cigarruista
Alberto Cigarruista C.
Alberto Cigarruista C.
1989
1994
Control político del antiguo circuito 7-2 (La Villa y Guararé)
Decerega y Afú
Demetrio A. Decerega
Demetrio A. Decerega
Demetrio Decerega
Carlos Afú Decerega
Carlos Afú Decerega
Carlos Afú Decerega
Carlos Afú Decerega
1948
1952
1960
1994
1999
2004
2009

Incidencia política en toda la Provincia de Los Santos y más recientemente, con Afú, en Las Tablas, Guararé, Pocrí y Pedasí.
Díaz Vásquez
Ovidio Díaz Vásquez
Ovidio Díaz Vásquez
1964
1968
Provincia de Los Santos
Escalona
Arnulfo Escalona Ríos
Arnulfo Escalona Ríos
Arnulfo Escalona Ríos
Pacífico Escalona Ávila
1964
1980
1989
2004
Provincia de Herrera
Goitía
José María Goitía
José María Goitía
Pedro Goitía Meléndez
Pedro Goitía Meléndez
Pedro Goitía Meléndez
Pedro Goitía Meléndez
Pedro Goitía Meléndez
1841
1853
1854
1855
1863
1865
1875


El poder político de los Goitía desaparece al inicio del Siglo XX
González Ruiz
Sergio González Ruiz
Bernardino González R.
Bernardino González R.
1936
1948
1952
Control político de Las Tablas y otras áreas de la provincia santeña
López
Carlos A. López
Jacinto López y León
Jacinto López y León
Jacinto López y León
Jacinto López y León
Edwin López C.
1932
1936
1945
1956
1960
1964


Provincia de Los Santos y particularmente la zona tableña.
Varela
José Manuel Varela
José Manuel Varela
Plinio Varela
Plinio Varela
Acracia S. de Varela
Plinio Varela
José Luís Varela R.
José Luís Varela R.
José Luís Varela R.
José Luís Varela R.
1936
1940
1948
1952
1952
1960
1994
1999
2004
2009

La influencia es mayúscula sobre el área de Pesé, en donde radica su industria, pero en los últimos tiempos se ha extendido a la región azuereña y al resto del país.
Villalaz
Marcelino Villalaz
Marcelino Villalaz
Nicanor M. Villalaz
Nicanor M. Villalaz
1855
1865
1960
1964

Núcleo familiar de gran influencia en la Villa de Los Santos
Fuente: Cuadro elaborado con informaciones del trabajo de Jilma Noriega de Jurado y Raúl Leis, más los aportes del autor. Ver bibliografía

Para una visión de conjunto sobre el papel de algunas familias azuerenses en el control político de la zona adjuntamos el Cuadro # 4 que es ilustrativo de lo que afirmamos. Allí queda bien claro que la representatividad popular no siempre ha gozado de buena salud política en la región. Resulta evidente que algunos núcleos familiares se han perpetuado en los puestos de elección, al punto que el resto de la población sólo ejercen como electores de una decena de apellidos que heredan el poder de la misma manera como se traspasan  los potreros en  donde pacen las vacas.

Conclusiones

En resumidas cuentas, del análisis del período documentado se desprenden las siguientes conclusiones:
a. La doctrina liberal comienza a impactar la zona desde el siglo XIX; sucesos como el Grito de La Villa y las sublevaciones campesinas de mediados de esa centuria así lo conforma. Liberalismo y conservadurismo son las dos concepciones ideológicas en pugna.
b. Pedro Goitía Meléndez es el dirigente liberal más destacas de la segunda mitad del Siglo XIX, aunque su padre (José María Goitía) también desempeña un rol político precedente (primera mitad de ese siglo). Al primero se le puede considerar como el “Padre del Liberalismo Azuerense”.
c. Algunos representantes de familias de la segunda mitad del Siglo XIX continúan teniendo incidencia hasta bien entrado el Siglo XX. Tal es el caso de los Villalaz y Brandao, entre otros.
d. Los primeros treinta años del Siglo XX están marcados por la influencia del porrismo, aunque  su repercusión e influjo se proyecta más allá de tales décadas.
e. Durante la vigésima centuria se prolongan las prácticas clientelistas del siglo precedente y surgen otros núcleos familiares que monopolizan el poder político. Esto es evidente en el período que transcurre desde la separación de Colombia hasta la época de la invasión norteamericana. Ese es el caso de los López y León, González Ruiz y Crespo.
f. Durante los años sesenta aparece  el papel de Ovidio Díaz Vásquez y Arnulfo Escalona Ríos como representantes de la política criolla regional. El primero por la provincia santeña y el segundo por la herrerana. Incluso impregnan el convulso período de los militares.
g. La época del período militarista creo la Asamblea de Representantes, pero estos nobeles políticos fueron más un apéndice de los cuarteles que una verdadera propuesta popular. En consecuencia, nunca tuvieron accedo al poder real y se constituyeron más en un grupo para detectar problemas de tipo comunitario. Por su parte, el llamado Consejo de Legislación tampoco logró tener la autonomía que necesitada.
h. El período posterior a la invasión norteamericana, con su regreso a la democracia política, representó el retorno a la diputación. En este período encontramos los casos de Carlos “Tito” Afú Decerega y Alberto Cigarruista Cortez, personajes que marcan la vida política regional de los años noventa e inicio del Siglo XXI. Ambos se han distinguido por sus afanes reeleccionistas y por el desarrollo de una política clientelista.
i. En el caso de Azuero los políticos del Siglo XX e inicio del XXI no han logrado asumir un liderazgo que supere, por ejemplo, la praxis y teoría de un hombre como Don Pedro Goitía Meléndez, Padre del Liberalismo azuerense.
Luego de la revisión de más de siglo y medio de prácticas político partidistas en la zona, al parecer la clase política regional no ha logrado superar los viejos esquemas de la cultura política del decimono istmeño. Los partidos ideológicos y programáticos apenas si existen como tales y los políticos, que ahora cuelgan títulos universitarios, parecen haber sido juguetes pasivos y endogámicos representantes de intereses extra regionales. En síntesis, el gamonalismo político de ayer simplemente ha cambiado de forma, más no de propósito y contenidos.    

Bibliografía
Agudo A., Edilcia C. y Filiberto Morales.
1988     LUCHAS SOCIALES Y POLÍTICAS EN PANAMÁ (1850-1903).  De las rebeliones campesinas de Azuero a la Guerra de Los Mil Días. Panamá: Editorial n/e, 88 págs. y Anexos
Aparicio Bernal, José
1988     LOS GRUPOS DOMINANTES DE AZUERO (1854-1968). Chitré. Editorial n/e, 138 págs.
Alberto Arjona Osorio.
2010     ORÍGENES HISTÓRICOS DEL PUEBLO DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN DE PARITA. Panamá: Imprenta del Tribunal Electoral, 326 págs.
2012     LA VILLA DE LOS SANTOS Y EL PADRÓN ELECTORAL DE 1774. Panamá: Imprenta del Tribunal Electoral, 288 págs.
Conte-Porras, Jorge
2004     PROCESOS ELECTORALES Y PARTIDOS POLÍTICOS. Costa Rica: Litografía e Imprenta Lil S.A., 390 págs.
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[1] Conte-Porras, Jorge.
PROCESOS ELECTORALES Y PARTIDOS POLÍTICOS. Costa Rica: Litografía e Imprenta Lil S.A., 2004, 390 págs.
[2] Pinzón Rodríguez, Milcíades
VILLA DE LOS SANTOS: TAÑER DE CAMPANAS LIBERTARIAS. Chitré: Rapid Impresos, 2006, 70 págs.
[3] Sobre el tópico pueden leerse:
a. Muñoz Pinzón, Armando
 UN ESTUDIO SOBRE HISTORIA SOCIAL PANAMEÑA (Las sublevaciones campesinas de Azuero en 1856). Panamá: Editorial Universitaria, 1980, 268 págs.
b. Pinzón Rodríguez, Milcíades.
 “Conservadores, liberales y campesino en Panamá”; en  REVISTA PANAMEÑA  DE SOCIOLOGÍA. # 3. Panamá: Imprenta Universitaria, 1987,  págs. 27-42.
c. Pinzón Rodríguez, Milcíades
                “De Pedro Goitía Meléndez a Belisario Porras Barahona”, en ÁGORA Y TOTUMA, Año 21, # 1/VII/2013     
b. Agudo A., Edilcia C. y Filiberto Morales.
                LUCHAS SOCIALES Y POLÍTICAS EN PANAMÁ (1850-1903).  De las rebeliones campesinas de Azuero a la Guerra de Los Mil Días. Panamá: Editorial n/e, 1988, 88 páginas y Anexos.

[4] Moreno Arosemena, Manuel. RESEÑA BIOGRÁFICA DE LOS PRÓCERES DEL 10 DE NOVIEMBRE DE 1821. Chitré: n/e, 2005, 8 págs.
[5] Sobre  José María Goitía y su importancia, leer: Scoullar, Willian T. EL LIBRO AZUL DE PANAMÁ. Edición del Bureau de Publicaciones de América Latina. Panamá: Imprenta Nacional, 1916-17,  411 págs. Ver pág. 333.
[6] Los aspectos genealógicos pueden percibirse en la lectura de: Alberto Arjona Osorio. LA VILLA DE LOS SANTOS Y EL PADRÓN ELECTORAL DE 1774. Panamá: Imprenta del tribunal Electoral, 2012, 288 págs. Igualmente, del mismo autor ORÍGENES HISTÓRICOS DEL PUEBLO DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN DE PARITA. Panamá: Imprenta del Tribunal Electoral, 2010, 326 págs.
[7] Pinzón Rodríguez, Milcíades. “Hegemonía y contrahegemonía en Azuero”, en ÁGORA Y TOTUMA, Año 4, # 91, 15, X, 1995.
[8] Este mundo social y cultural aparece reflejado en la literatura de los años cincuenta y sesenta del siglo XX. En especial recomendamos la lectura de la novela costumbrista  de José del C. Saavedra Espino. Ver ALMA DE AZUERO.  Panamá: Imprenta Universitaria, 1997, 238 págs. Hay ediciones previas desde el año 1965.
[9] Pinzón Rodríguez, Milcíades. “Cambio social y cultural en Azuero”, en ÁGORA Y TOTUMA, Año 3, # 59, 15/VI/1994. Confrontar del autor: “Dr. Bernardino González Ruiz (Ejemplo santeño de consagración y superación ciudadana)”, en ÁGORA Y TOTUMA # 192, 14/VI/ 2004.

[10] Ovidio Díaz Vásquez relata sus peripecias personales y políticas en el libro CRUZANDO EL RÍO (60 años  de lucha en Panamá). Panamá: Litografía Any S.A., 1997, 368 págs.
[11] Ver Pinzón Rodríguez, Milcíades. “Vida e ideario del Dr. Francisco Samaniego”; en ÁGORA Y TOTUMA , Año 7, # 118, 15/VI/1998.
[12] Durante este período, como en el precedente, el papel de los partidos políticos puede consultarse leyendo: Otero, Patricia. “Partidos y sistemas políticos en Panamá: Un estudio de estructuración ideológica y competencia partidista”; en REVISTA PANAMEÑA DE POLÍTICA # 1, Enero-junio de 2006, págs. 47 a 118.