martes, 21 de julio de 2009

SANTA LIBRADA Y LOS TABLEÑOS DEL SIGLO XVIII

La Virgen y Mártir Gallega ha sido llamada de diversas maneras. Allá en su tierra natal, Baiona, se le conoce con este apelativo que en latín significa “Aquella que ha sido liberada”, pero también por una derivación del concepto se le llama “Liberata”. Los alemanes le denominan “Wilgerfortis”, que significa “Virgen fuerte”; también los franceses la reconocen como Livrade. En Europa el culto a Librada, tomó fuerza durante los Siglos XV y XVI, justamente durante las centurias cuando se produce el descubrimiento de América. Dicho sea de paso, Baiona, la tierra natal de “La Moñona”, es la primera localidad europea a la que arribó Cristóbal Colón luego de su primer viaje del descubrimiento de América.

En nuestra región la devoción a su martirologio y compromiso cristiano ha generado diversas leyendas en torno a cómo arribó a estas tierras. Un fenómeno similar ha acontecido en Portugal, Francia y Alemania, pero esta vez sobre el fenómeno de la crucifixión y el perfil psicológico de la doncella procedente de una población de la Pontevedra gallega. Debo decir que para nuestra Península la presencia de la imagen religiosa ya habla claro sobre la procedencia de un sector significativo de quienes habitamos en ella. Queda evidenciado que en la zona residían, durante el período colonial, no pocos habitantes de la región norte de España, concretamente de la comunidad gallega; aparte de la contribución de los andaluces y vascos, sin olvidar los genes indígenas y africanos.

Cuando se habla de Santa Librada siempre acude a la mente la imagen de “La Moñona” y resuenan en nuestros oídos los acordes de violines y acordeones que pregonan la devoción popular; pasión y entusiasmo que inevitablemente imbrica lo sacro y lo profano. Pero acontece que para la región de Mensabé la virgen es más que un ícono religioso; porque luego de trescientos años Librada se ha tableñizado, es decir, se ha hecho santeña, como el rabel que se convirtió en mejorana o el calzado indígena que terminó evolucionando hacia la “cutarra” campesina.

Procedente de España Librada deslumbró a esta tierra, aunque nuestros lares terminaron conquistándola para hacerla suya, tanto como el Canajagua y El Mensabé. Ahora es una imagen de identidad, cuya romería sería el asombro de los españoles del Siglo XVII. Por eso es tan importante el estudio de la Santa Librada tableña. Y aunque durante el período colonial seguramente ya existían algunas efigies en otras latitudes nacionales, el culto a la Virgen y Mártir Gallega creció en Las Tablas y desde aquí se ha extendido al resto de la geografía nacional.

Si Librada es Las Tablas y Las Tablas es Librada, sabemos que la región no puede ser estudiada al margen de la historia del Cristianismo. Así lo entendieron el Dr. Belisario Porras Barahona, el Dr. Demetrio Augusto Porras Juárez, el Presbítero José Antonio de Agreda, el Dr. Sergio González Ruiz, la Sra. Juanita Espino, Claudio Vásquez Vásquez, Sergio Pérez y Vásquez, Oscar Velarde Batista, Aída Díaz Domínguez y el guarareño Leonidas Saavedra Espino, entre otros.

En el anterior contexto histórico y cultural debe ser valorado el documento histórico que hoy se entrega a la parroquia y a la comunidad santeña. No estamos aquí ante una prueba cualquiera, se trata de un manuscrito del Siglo XVIII, probablemente de la segunda mitad de esa centuria, en el que los tableños solicitan al señor visitador general del obispado que la Hermita de Santa Liberata se convierta en una jurisdicción religiosa separada de la existente en la Villa de Los Santos, de la que antaño dependían los feligreses de esta parte de Los Santos.

Los peticionarios que asumen la vocería de la región de Mensabé basan la solicitud en tres razones: 1. Que los trámites que realizan en la Villa de Los Santos les toma varios días y que ello les resulta muy caro 2. Que La Villa está a más de cinco (5) leguas y que en el traslado a esa población exponen sus vidas a causa de quebradas y ríos caudalosos 3. Que “perece la justicia del pobre” porque le resulta muy costoso llevar los testigos a las dirigencias legales para reclamar sus derechos. Y que, en consecuencia, no se deciden a reedificar la iglesia.

Los tableños del Siglo XVIII consideran que la Hermita de Santa Liberata debería gozar de autonomía y constituirse en una iglesia separada de la existente en La Villa de Los Santos. Aseveran que el área de influencia de Las Tablas ya cuenta con 2,450 almas desperdigadas por la zona. En este punto me llama mucho la atención la utilización de la expresión “Curato de La Villa”, giro lingüístico que ya hemos visto en documentos del Archivo de Indias de la segunda mitad del Siglo XVI.

Empero, lo que importa dejar plasmado, de cara al documento que comentamos, no estriba sólo en tomar nota de esta petición religiosa, sino de valorar la relevancia que la misiva reviste para la historia de la región que se extiende al sur del “Curato de La Villa”. Porque si tomamos en consideración que la erección de la Parroquia de Santa Liberata se produce en el año 1797, bajo la égida del Obispo de Panamá el Sr. Dr. Don Remigio de la Santa y Ortega; luego, en la solicitud de los tableños se expresa y asoma la existencia de un conflicto (económico, político y religioso) que se había venido incubando a lo largo del Siglo XVIII. Todo esto nos está indicando que ya para aquellos años se ha forjado una conciencia regional. En este caso el tableñismo está buscando un espacio de acción dentro de lo que se conocerá como el santeñismo peninsular. Así lo estimo puesto que gran parte de las familias que firman el documento aparecen como figuras relevantes en los sucesos tableños de 1821. Esta es una señal inequívoca de que ya para aquella época los grupos dominantes de la región de Mensabé (que se entiende desde las faldas del Canajagua hacia la sabana irrigada, entre otros, por los ríos Mensabé y Guararé), ya tiene su propia especificidad, un espacio geográfico que defender.

La solicitud de los tableños del Siglo XVIII, al propiciar la creación parroquial, casi sin querer está delimitando los linderos administrativos de lo que será durante el siglo XIX y XX el Distrito de Las Tablas y, desde éste, su influjo hacia el sur, hacia las tierras de la austral Pedasí. Todo esto indica que Santa Librada constituye más que una Virgen y Santa Gallega, encarna un ícono religioso que hacia el Siglo XVII arribó a nuestra tierra y que un siglo después, los descendientes de aquellos pioneros, ya demandan un espacio para su parroquia.

Los que vivimos en este convulso Siglo XXI debemos comprender el mensaje oculto que hay detrás de este documento. Al parecer La Moñona sí supo escuchar las súplicas de aquellos tableños que escribían al obispo en el Siglo XVIII, porque la creación de la nueva jurisdicción religiosa, vale decir, su parroquia, ha sido un factor decisivo en la constitución del santeñismo, en la delimitación geográfico administrativa de Las Tablas, y en la fisonomía cultural del hombre que habita la Región de Cubitá.

En este día tan sacro para los santeños y en el mismo lugar en donde los peticionarios del Siglo XVIII talvez estamparon su firma, en el templo de Santa Liberata, el grupo entrega a la comunidad este legado histórico. Lo hace agradeciendo al Dr. Mario Molina, insigne investigador chiricano, el noble gesto de hacerlo llegar a nuestra población. Agradecimientos que hacemos extensivo al ingeniero Leonidas Saavedra Espino, santeño y literato residentes en David, por cuyas gestiones y vínculos de amistad con el Dr. Molina hemos tenido noticias del valioso documento del Archivo de Indias.

Al final, cumplo con mis amigos al señalar lo siguiente. Queremos que la recepción del documento también sea un momento propicio para expresarle a su Excelencia Reverendísima Dr. José Dimas Cedeño Delgado, Obispo de la Diócesis de Panamá, la emoción que nos embarga al saber que un devoto de Santa Librada, nacido en Peña Blanca de Las Tablas, haya alcanzado posiciones tan cimeras dentro de la jerarquía eclesiástica de Panamá. Ya casi al final de su gestión le damos las gracias por sus esfuerzos, convencidos de que tenían razón los peticionarios que en Siglo XVIII reclamaban otra parroquia al sur del Curato de La Villa, la Parroquia de Santa Librada.

…mpr…

* En las faldas de Cerro El Barco, Villa de Los Santos, a 19 de julio de 2009. Disertación para ser leída, el 20 de julio de2009, en el acto realizado en la Iglesia de Santa Librada con motivo de la entrega del documento histórico.

3 comentarios:

Milagros Vargas Ruíz dijo...

Me gusta mucho tu página!.
Felicidades, éxitos.
Sigue adelante.

Milagros Vargas Ruíz

Jacques Dumont dijo...

Por casualidad a 2 días de la noche buena, vagando sobre el nombre de Los Santos en google encontré su blog. Lo voy a leer todo.
Recuerdo de su intervención el 19 de julio 2009 y que he leído su libritos sobre Rufina Alfaro y Cubita que conseguí en la Villa.
Mi contacto es dumont.jacques@gmail.com
Tengo un blog sobre Santa Librada : http://losesquipulitas.blogspot.com/
Hay uno escrito en español, un clic sobre mi perfil debajo de mi foto par llegar a mi blogger.

Indira R. dijo...

Buenas noches profesor...recuerdo q usted me dio clases en UP.. saludos
Librada - Wikipedia, la enciclopedia libre - http://es.m.wikipedia.org/wiki/Librada