miércoles, 4 de enero de 2012

ÁRBOL Y HACHA


Golpea el hacha sobre el tronco indefenso y se dobla el viejo árbol con su carga de nidos e insectos. Cae cuan largo es y su vida se extingue entre la polvareda del camino. ¡Qué sólo se quedó el bosque!, íngrimo y pelón bajo el sol calcinante. Murió el árbol y siento que algo de nosotros se perdió entre la hoja chamuscada y el verdor de la sabia derramada.

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