miércoles, 28 de julio de 2010

CABALLO

Hermoso animal el que trajeron los españoles. Cuatrocientos años de historia la del corcel en la región. Hoy seríamos casi nada sin el jamelgo que aproximó los espacios, fue la fuerza de tracción en el trapiche e hizo resplandecer al orejano en las fiestas pueblerinas. Noble animal el potro que pace en el potrero. Y, a veces, qué injusto el jinete que blande la tahona sobre el anca y la testuz del cuadrúpedo, porque no siempre la bestia es quien debería ser el soporte de la miseria humana. ¡Salve caballo de mi tierra!, y desde el fondo de mi corazón te digo: Gracias, noble amigo.

1 comentario:

Gilberto dijo...

Es cierto, cuánto maltratamos a quienes bien nos sirven. El caballo es un ejemplo de ello.
Y si hablamos del ganado vacuno. En esas barreras donde los exponen a maltratos por toda clase de gente(por no decir animales). Los halan por la cola, se le encaraman encima, qué se yo.